CIUDADANISMO EN LA RED
Si escribimos esta palabra en el buscador de Google, veremos que nos ofrece algo menos de 2.000 resultados. Son las veces que aparece el término en un puñado de artículos, realmente no muchos, y en los foros, blogs, etc. No gran cosa, pero más que suficiente para darle carta de naturaleza, y para constatar que el abanico de significados que se le asigna alcanza a contentar a todos los públicos. Van desde su valor como sinónimo de republicanismo y del llamado “socialismo democrático sin socialismo”, hasta el liberalismo en sus diversos grados y matices, hasta recalar en el folklórico antisistema civilizado.
Para ir abriendo boca recomendamos la lectura de:
1. "Ciudadanismo y Socialismo" de Ignacio Sánchez Cámara.
Sin embargo, no corren ya buenos tiempos para la denominación que ha desaparecido tanto de la intervención madrileña de Pettit como de las palabras de Zapatero, para ser sustituida por la expresión «ciudadanismo» o «liberalismo cívico o radical». Quizá no sea sólo un cambio de palabras sino que entrañe una mayor aproximación a la tradición liberal...
2. "Ciudadanismo" de Álvaro Delgado-Gal.
En primer lugar, se ha acordado enterrar el término «republicanismo». Yo añadiría que ha existido casi una conspiración para dejarlo de lado. Abrió la sesión el Rector de la Autónoma, y previno ya sobre la existencia de denominaciones alternativas: «civicismo» y «ciudadanismo». Pettit, en su ponencia, recordó que para Rousseau la libertad no estaba ligada a una fórmula constitucional concreta, y que una monarquía constitucional sometida al imperio de la ley era también, en esencia, republicana. Y luego Zapatero consagró oficialmente el cambio de terminología. Nos vamos a quedar con la palabra «ciudadanismo» -«civicismo» es, me temo, un poco historiada-.
3. "El impase ciudadanista. Contribución a una crítica del ciudadanismo" de Alain C.
Por otro lado, es importante destacar que la base social del ciudadanismo es mucho más amplia y difusa que la formada por militantes de asociaciones y de sindicatos.
El ciudadanismo refleja las preocupaciones de una determinada clase media culta y de una pequeña burguesía que ha visto desaparecer sus privilegios y su influencia política a la vez que desaparecía la antigua clase obrera.
4. "Del ciudadano en la nación moderna a la ciudadanía nacionalista" de Belín Vázquez
De otra parte, si bien el concepto moderno de ciudadanía surgió en la escena política conexo a los derechos del hombre y el ciudadano, al individualismo, a las virtudes morales republicanas, al voluntarismo político y al constitucionalismo, su relación con el nacionalismo procede de dos concepciones del mundo en conflictividad. En oposición a este concepto, el nacionalismo.afirma en el orden político el valor supremo de la nación como comunidad étnica, espiritual o cultural, bajo la pretensión de eliminar la nación moderna de los ciudadanos que confería el valor supremo a los derechos políticos individuales. Si para ésta, el valor jerárquico del orden político eran los individuos y sus derechos, con el nacionalismo quedaron subordinados y sometidos a la nación
5. "Ciudadanismo" de Ricardo Zapata Barrero
La realidad discursiva sobre la inmigración abusa tanto del término ciudadanía que la propia noción corre el mismo peligro que el de integración: designa realidades tan dispares que el enfoque mismo puede sucumbir al populismo fácil e inconsciente, o lo que denominaré ciudadanismo.
Detrás de esta nueva retórica de la inmigración existe un ciudadanismo de izquierdas y un ciudadanismo de derechas.
6. "La Cataluña ilustrada.
Un interesante debate sobre ciudadanismo y laicismo" (debate)
No voy a entrar a analizar lo que Vd. entiende por "ciudadanismo" porque tal fórmula adolece de demasiada abstracción que impide reflexionar sobre ello; es más, cuando concreta algo de este "ciudadanismo" como pudiera ser el "laicismo"; su pretendido "regeneracionismo" despacha, con todo respeto, un rancio y tradicional tufo "anticlerical".
Y le señalo que ese "regeneracionismo" resta más que suma, porque a estas alturas hablar de Estado laico es francamente una infantil regresión.
7. "Crítica del ciudadanismo" de Mario Domínguez Sánchez
El concepto de “ciudadanismo”, si tratamos de evitar por ahora un análisis pormenorizado de lo que significa el término ciudadano, es en realidad un neologismo que traduce el término inglés “republicanism” y que evita utilizar el neologismo “civilismo”, por sus referencias a la guerra civil. Así pues, y de un modo operativo, entendemos en principio por ciudadanismo una ideología difusa, asociada un cierto conjunto de prácticas políticas y ampliamente difundida cuyos rasgos principales son...
8. "Ciudadanos a nuestro pesar" de Grupo anarquista 19 de julio - FAI
Ciudadanismo, ideología prêt à porter
La definición citada, por otra parte, nos indica el hilo con el que se fabrica el paño del nuevo traje del emperador, el llamado ciudadanismo. Un palabro más que igual sirve para traducir el término republicanism del filósofo Phillip Petit -utilizado por Zapatero para razonar en términos liberales, pero sin mencionarlo-, que para dar nombre al movimiento que se opone a ese mismo liberalismo, eso sí, sin cuestionar ni la economía de mercado ni la propiedad privada de los medios de producción.
9. "Ola de ciudadanismo" de Joan Subirats
Parecería que un nuevo fantasma recorre el panorama político catalán: el ciudadanismo. En pocos días, a la ya consabida presencia de Ciutadans pel Canvi, se han sumado los ex babelianos, que dejando atrás su corta temporada como Ciutadans de Catalunya, han decidido convertirse en ese extraño compuesto de Ciutadans-Partit de la Ciutadania en edición bilingüe. Y por si fuera poco, se anuncia para dentro de unos días, la presentación de Força Ciutadana, una nueva formación política de la que sólo sabemos que está impulsada por medio millar de profesionales de diversos ámbitos, ideologías y asociaciones civiles. Evidentemente, no todo es lo mismo bajo la referencia ciudadana común, pero en algunas cosas hay coincidencias significativas
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